No hay peor equivocación que hacerte creer a ti mismo que tienes pies de papel, que se despegan del suelo con tanta facilidad que cualquier mariposa podría envidiar tu ligereza...
Pero insistes, no desistes... y es como querer explicarle los colores del arco iris a un ciego...
Yo no escribo, yo destilo...
Y así todo el tiempo.
